Sala profética

PROFECÍA

PROFECÍA

Creemos que el Señor habla a sus hijos y que quiere bendecirlos a través de sus palabras.

1 Corintios 14,3 “Pero el que profetiza habla al pueblo para su edificación, exhortación y consolación”.

Le invitamos a inscribirse a nuestra “Sala profética” para que dediquemos un tiempo juntos a escuchar al Señor y oremos por usted y por lo que está sucediendo en su vida guiados por lo que el Espíritu Santo nos inspire.

En las diversas reuniones que hemos tenido de este ministerio, hemos experimentado que, en estos momentos, el Señor estaba pasando para tocar el corazón de sus hijos y traerlos siempre más cerca de Él.

¿Cómo funciona?

Antes de su llegada, rezaremos por usted, intercediendo y discerniendo lo que sentimos que el Señor está tratando de decir sobre su vida.

Puede venir en persona o conectarse con nosotros a través de skype o zoom, para una cita de 30 minutos en Viernes por la tarde entre las 4 p.m. y las 6 p.m. (Hora francesa) y compartiremos con usted lo que creemos que hemos recibido del Señor.

Sala de sanación

Nos gustaría invitarte a nuestra “Sala de sanación”, para recibir una oración para que tu cuerpo sea sanado por Jesús. Creemos que Jesús hoy sigue sanando. Hemos visto al Señor actuar con poder durante nuestros eventos y Su Bondad para con sus hijos, que quiere sean curados de todo tipo de enfermedades.

¿Cómo participar?

Para participar y recibir esta oración, envíe un correo electrónico a info@holyspirithouse.org y explíquenos brevemente su enfermedad y por qué intención quiere que oremos. 

Entonces juntos podemos organizar una cita para la oración, será un Jueves entre las 4 p.m. y las 6 p.m. (hora francesa).

Cuando vengas, pondremos nuestras manos sobre ti con fe como Jesús enseñó a los Apóstoles. Nosotros no somos sanadores, magnetizadores o energizadores, solo creemos que la oración hecha con fe en el nombre de Jesús libera de la enfermedad.

Marcos 16, 17-18 “Y estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán lenguas nuevas, agarrarán serpientes con las manos, y si beben algún veneno, no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y quedarán curados.”